miércoles, marzo 16, 2011

Bucólico (A propósito de la Semana Blanca)

Cuestión de casi una semana. Con su abuela hospitalizada a raíz de una crisis nerviosa relacionada con la viudez recientemente contraída, Juam-ma, al estar en el paro, tuvo que aceptar la petición de su hermana: debía de cuidar a su pequeña sobrina durante la llamada Semana Blanca, un regalo que La Consellería de Ensenyament dio a los niños a manera de compensación por el regreso adelantado a las aulas.
Ante tan inesperado golpe a la planificación familiar, muchos padres tuvieron que improvisar, dar de alta a los abuelos con un contrato de obra y servicio de canguros, encomendar temerariamente tareas extra a la señora rumana que limpia, pedirle a Dios y a la providencia que esa inmigrante boliviana recién fichada no sea una psico-neurótica que golpee a la niña por que vio en las noticias tal o cual atropello oficial contra un compatriota.

Los Martínez confiaron en Juam-ma, con reservas por parte de su cuñado, quien nunca olvidó, desde aquellas caladas que compartía con él a escondidas en casa de sus suegros los Días de la Madre y en Navidad, lo descuidado que es cuando está más colocado de lo normal.
El lunes paso sin novedad, Juan-ma estaba de resaca por que la noche anterior el F.C Barcelona le había hecho cinco goles al Recreativo de Huelva, anotaciones que se tradujeron en chupitos de ron y tequila, dependiendo respectivamente si los goles venían de un jugador extranjero o uno local. Messi anotó cuatro veces, por lo que terminó siendo autor de la goleada y del dolor de cabeza de Juan-ma.
El martes se salvó, por que su cuñado Albert no se pudo recuperar de la goleada, y permaneció en casa, previa visita el lunes por la tarde al Hospital Clinic para recoger su baja por digestión sólida insuficiente.
El miércoles, luego tres infructuosos intentos de dormir a la Sandra, le puso un DVD de un documental sobre la Impronta Republicana Catalana en la Guerra Civil, a ver si así se dormía. Así pudo acomodarse en el retrete, allí abrió la revista sabatina del “País”, tras haberle llamado la atención la foto de Keith Richards en la portada, leyó el artículo y descubrió la palabra “bucólico”, tal y como el músico describía sus vacaciones.
“Tengo que usar esta palabra el jueves en la expo del Manel” , “quizás genero miradas de curiosidad e interés entre los demás críticos” pensó Juam-ma entusiasmado.
El jueves fue largo y complicado, Laura y Albert decidieron unilateralmente ir a cenar a un restaurante de la Carrer Enric Granados. La tarde-noche iba de mil millones de maravillas, el vino estaba bueno, el entrecot en su punto y la temperatura perfecta para renovar sus virtudes conyugales a la luz de la vela en plena terraza.
Un par de portales más abajo, se inauguraba una exposición de pintura. Una colectiva de artistas entre los cuales estaba un amigo de Juan-ma. La invitación la había recibido tres meses antes y por tal motivo, decidió dejar a la Sandra sola, durmiendo, eso sí, apaciblemente. A fin de cuentas, la galería estaba a escasas dos fincas “eixampleras” de la casa de su hermana.
Con las orejas rojas por el vino y el enfado ante tamaña irresponsabilidad, Albert no escatimó en distorsionar el acomodado rigor de la calle y exasperó: “Juam-maaaaa ¿Que fas?”
“Ustiaaaaa” crispó el canguro temporal en medio de un aterrado brinco. “La Sandra está dormida”
La escena poco importó a los demás comensales, una solidaria congregación de padres y parejas jóvenes deseosas de que pasara “aquesta setmana de merda”.
¡El compte si us plau! Dijo Albert desesperado y enfurecido por la negligencia del
“modernillo impresentable” como siempre se refería en secreto al hermano menor de su mujer.
Los cuadros de la exposición poco tenían de pastoriles o campestres, eso sería un pecado anti-moderno a manos de los sofisticados pinceles de los expositores de turno. Juam-ma buscó la manera de decir la palabra, pero no hubo forma, los lienzos eran demasiado abstractos o geométricos.
Juam-ma ya tenía dos vinos blancos y medio en la cabeza, su hermana se cepillaba los dientes mientras Albert intentaba volver a dormir a la Sandra, quien había despertado llorando al oír el grito que le dio su papá a su mamá al abrir la puerta: “Callaaaaaa Subnormal”. A punto estuvo el canguro disidente de decir la palabra, cuando rodeados de dos magníficas estudiantes francesas de Historia del Arte, una bonita diseñadora de modas holandesa, dos fotógrafos mexicanos asomados en la conversación, un profesor de Estética de la UB y una catalana amiga de ambos, se le adelantó el artista, su amigo Manel: “antes mi trabajo reflejaba un tono más bucólico”.

martes, octubre 05, 2010

Anobuní

¿Qué significa anobuní? Pregunté a Lismary, la hija del medio de una muy buena amiga de mi abuela, poco antes de abordar el Renault 5 adornado con el rotulado de “Le Car” que me llevaría, cortesía de la que no supo responder mi pregunta y a manera de favor, de vuelta a casa.
Sentado en las butacas traseras de color naranja, reflexionaba el hecho de que la conductora, quien según me dijeron sabía inglés, no tenía idea de la traducción que le pedí.
Al llegar a casa volví a poner la canción en cuya letra estaba el origen de mi pregunta. Era la primera o la segunda de un cassette que me había grabado Luís Alberto, entonces marido de mi madrina, fanático empedernido y hoy día manager de una banda de versiones del cuarteto que se la pasa ganando el famoso concurso de “covers” que se lleva a cabo año a año en la famosa Taberna de Liverpool.
Meses después, en la casa de campo de la familia, o más bien una casa semi-colonial de pueblo que tenían mis abuelos, ubicada en la Calle Bolívar de una población bastante rural para estar a una hora de la capital, volví a escuchar la canción.
En esta ocasión esperaba la llegada de dos familias amigas que habían sido invitadas a pasar el fin de semana en el insigne Chateau de Saint Casimiro de Güiripa, en el corazón des Vallées d´Aragua. Un cambio radical en la rutina de los continuos viajes que hacíamos al Estate, con su patio central sombreado por un imponente árbol de mango y su tupido solar en el que tampoco faltaban otras especies frutales.
Balanceándome en la hamaca del cuarto más grande, reservado siempre a las tías Carmen y Úrsula, quienes ésta vez no fueron por que querían ahorrar algo de fe para aupar la venidera Semana Santa, escuchaba la grabación, en este caso el primero de los tres cassettes de una Golden Collection de la banda que me habían comprado mis padres no hacía mucho.
Volví a decir “anobuní” con las campanas de la iglesia de fondo. Años después supe que en realidad lo que Lennon decía era “I never needed”, y que Lismary nunca me podría haber ayudado cuando le pedí algo de “Help”.

jueves, julio 15, 2010

Despedida

Estamos en un “meeting” dijo el Project Manager, con el tono relajado y abierto que lo caracteriza. Tras oírse unas risas en la sala de reuniones, una de las chicas nuevas del equipo francés dejó sobre mí una estela de buen olor, no sin quitar su cara de niña mala.
Cvete, una rusa, o quizás polaca o checa con pasaporte sueco merodea por los pasillos, tenía días sin venir. Su oportuna risa burlona de siempre, aunque la extraño cuando no viene, entra en profunda contradicción con su aspecto, y, especialmente, con su mirada de directora de colegio.
Stefanie, una llamativa rubia (de espaldas), con cara de hombre (de frente) ha rondado los escritorios tanto del Project Manager, como los de dos de los supervisores desde poco antes de medio día. Por su cara de duda urgente, debe tratarse de algo importante.
En el primero de sus infructuosos intentos, recibió un cortés “I don´t know” como respuesta del Project Manager. Su segundo intento, menos ambicioso pero igual de prioritario, obtuvo igualmente una respuesta negativa. Esta vez, la “Super Agent” del equipo francés respodió: “Je ne sais pas”.
Un repentino aviso por parte de mi computador, indica que he recibido un nuevo correo en mi cuenta de Outlook:
Hi guys,
Like most of you know, these are my last hours at SBT.
It was nice working with all of you even if sometimes the pressure was high.
Good luck to all of you.
Cheers J
Stephanie

De manera simpática y levemente amable, el Super Agent de los equipos de España y Portugal respondió negativamente a la querella de la belga, quien acusaba, desde sus primeros días en la compañía, una crucial ausencia que la aquejó hasta hoy, su último día: “No lo sé Stephanie, no sé dónde está tu cerebro.”

Nasty Monday

Maja Johansson es sueca, es auténtica y tiene un bonito aspecto físico. Su altura aleja cualquier indicio de que le llamen gordita; con una especie de mezcla entre una muñequita Pinipón y una pieza capilar de Lego, tiene el pelo muy negro y muy liso, los ojos marrones y la piel muy blanca.
Con poco contacto y alguna risa suelta compartida coincidíamos a veces en rincones de la oficina o en alguna comida improvisada entre “compañeros” en un buffet japonés cercano. Sin embargo, una noche de viernes en la que juro que la quería ver, apareció en el club donde había decidido ir a bailar desde que me levanté.
Luego de empujarla con cariño para saludarla, nos abalanzamos entre abrazos frenéticos y alocadas vueltas a ritmo de post punk. Entre caricias en su pelo y algún besito cortito en su boca, me dijo que tenia novia, sin resistirse no obstante, al delicioso jugueteo casual.
Al amanecer salíamos del metro entre carcajadas y ociosidades, un cariño inesperadamente efímero y sincero.
Ese lunes, tras vernos en la oficina, quedo sepultado aquello, para convertirse en un infierno de deseo disfrazado de indiferencia por mi parte; y en un frío e insoportable distanciamiento por la suya, la asquerosa incomodidad laboral que por precaución de romántico siempre quise evitar, hasta que Maja, con sus graciosos gestos, su risa de señora moderna, sus taimados desplazamientos, su reloj Casio, sus brinquitos en la pista de baile, su bufanda gris, su top azul eléctrico, su blusa floreada de abuela, su socialismo antipático, su flequillo, su peinados de geisha nórdica, su mirada cálida, su voz dulce y su disposición fugaz a hacerme sentir que me gusta más de lo que me encanta, acabó con mi anquilosada, competente y repugnante reserva profesional.

martes, noviembre 24, 2009

Flor

Relajados, con actitud parasitaria e inerte, rémoras infames que circundan el redondel que los sitúa infelices en un limbo circunspecto. La guerra del sopor, hace unos cuantos años ya, introdujo cínica la protagónica sustancia, amapola meretriz que conduce no sólo a Evelio, sino a los otros tres participantes del rito, a través de ese desvarío en espiral, como un circunloquio de inspiración que inhala y exhala vapores serenos y corrientes: una rutina.
No siempre fue así, hace algún tiempo fueron fetos con otro cantar de dependencia. Si, sucumbían también ante otra ternura, umbilical y abnegada que los alimentaba infructuosamente para confrontar las pecaminosas exigencias de la vida.
Pasada la etapa mamaria y alejados de esa malcriadez lactífera que los hacía llorar de felicidad, tuvieron sus primarias erecciones de angustia, susurrando ociosidad y malgastando fértiles el oro espeso y blanquecino de un prometedor yacimiento de placer.
Indiferentes al devenir del deseo, juntaban palabras de miedo y valor, riendo del mundo exterior, ignorándolo sumergidos en la ponchera etílica de rigor, con la disciplina impertinente del bachillerato del pudor.
Poco tiempo después, emocionados con esos tres cuartos de penetración inexperta, fueron sucumbiendo ante la creciente necesidad de reencontrarse con la fulana esa, quien solícita y amable esperaba impaciente por el renacer del encuentro, cooperando con el conjunto, siempre cautivada por ese vacío melancólico de aquel espasmo incontrolable y primitivo del primer empujón.
Una década de uniones y separaciones los mantuvo alejados de esa logia incipiente, retirados del menester de su amistad y replegados en desventuras que no lograban superar la inmunda alcabala de corolas racionalistas, esas que hacen más inalcanzable y difícil el acceso al país de la boca abierta y los ojos cerrados.
Su reencuentro fue poco menos que feliz por las historias que se contaban, sin embargo, los cuatro coincidían en un detalle: alienados todos, inmersos en el pusilánime, complejo e imperturbable espectro de las relaciones laborales, la gordura despreciable de sus esposas y la acumulación secular de necesidades económicas; acordaron seguirse viendo de manera relativamente frecuente.
Al hacerse cada vez más habituales estos encuentros, el tema en cuestión se tornaba más y más lánguido. Cansados ya de la recurrencia de ese intento ilusorio de evasión de sus cuatro rollizas, miserables, fracasadas y menopáusicas realidades, e inmersos ya en la maldición de la conformidad, poco a poco fueron uno a uno renunciando al vital receptáculo, sólo uno de ellos se mostraba parsimonioso ante tanto despliegue de infortunio y calamidad.
Seguro y confiado en que su revuelta, aunque no arrastraría a sus tres amigos consigo, lo redimiría por completo, absolviendo su total y absoluta descortesía hacia esa matriz caulinar con ejes laterales, se levantó de su asiento.
Sus tres acompañantes, incapaces y adormilados por el poder seductor de la esencia que los había mantenido atenuados, controlados, apáticos, embriagados e inútiles durante toda su vida; alcanzaron a escuchar y a ver a su revolucionario amigo por encima de ellos, decidido a enfrentarse con valentía y vigor a los poderosos sépalos, a los eficaces verticilos de estambres y a la hegemonía de sus pétalos. Evelio quería vencer a la flor, quería vivir.

sábado, septiembre 12, 2009

Producto

Unas dos semanas antes del lanzamiento en el mercado ibérico, el vocero del equipo de marketing, los representantes del servicio técnico local, la creadora del sistema informático de respuesta al usuario, la jefa del departamento de relaciones del consumidor, su más directo subordinado, la coordinadora del equipo de atención al cliente para el mercado peninsular, la encargada del back office de la empresa distribuidora de los productos cafeteros y lácteos para el funcionamiento del artefacto, y la asistente a la gerencia de la división europea de la empresa de productos alimenticios que auspicia el nuevo concepto, debían en parte cumplir con la labor de introducir el innovador invento a los agentes de atención al cliente, quienes debíamos dar la cara y defender las bondades del nuevo aparato frente a las posibles quejas de sus futuros compradores.
En una sala de reuniones, que a excepción del barroquismo ornamental de la mesa central, estaba correctamente dotada del equipo necesario para tal fin, nos dimos cita de forma no muy puntual para ser una reunión en relación a un invento con tecnología y precisión alemana.

Según el programa impreso, el primer orador sería la voz del equipo de marketing para el mercado español, quien luego de un par de horas de viaje desde las oficinas de la alianza germana en Zaragoza, tomó la palabra.
Minutos antes había dejado mostrar algunos signos de una especie de pedantería pacata, mientras cruzaba palabras con una chica sudorosa que aún hoy, no sé que papel tenía en aquella sala. Sin embargo, en los primeros minutos de su exposición logró desenvolverse de manera un tanto más acorde con los cánones de sencillez elocuente y forzada, de los que dictan en esos cursos adormecedores de oratoria corporativa.

Con una mano en el bolsillo, dictamen secundariamente primordial para la postura a seguir, comenzó su explicación de los puntos fuertes del producto, remarcando el potencial innovador y “multi-funcional” del artilugio frente a sus según él, inexistentes competidores. Por un lado, por que la empresa rival, había lanzado un par de años antes un dispositivo que sólo hace café expreso, mientras que la “nuestra”, como orgullosamente decía, hace desde chocolate caliente convencional, hasta café “latte” con las tres vistosas capas que engalanan el vaso que aparece en el empaque del parapeto. Y por otro, por que la fabulosa “Massimo” logrará sustituir muchas cafeteras tradicionales en los hogares españoles, sobreestimando abiertamente los precarios hábitos de la vida moderna de una clase media profesional, que difícilmente logra desprenderse de sus ascendentes obstinadamente rurales.

Germán ya había generado la confianza necesaria de todos o casi todos quienes le escuchábamos. Como muchos de los españolistas severos como él, mostraba claros signos de rasgos moros: piel beige curtida y un pelo rigurosamente ensortijado, como de vendedor de hachís emigrado de Tánger, y una nariz en forma de tobogán de parque acuático de la Florida.
Ignorando su traicionera fisonomía, y ataviado con un atuendo casual de polo marrón, pantalón azul marino y mocasines marrones de marca, pero no tan de marca, pasó a hacer la demostración del funcionamiento de la vanagloriada invención.
Fue tarea nuestra desempacar el producto, enchufarlo y seguir detenidamente las instrucciones del arabesco expositor. Los detalles técnicos debían y debieron ser explicados minuciosamente por Bárbara Hessen, una encantadora y conservada dama quien vino presta y preparada desde Bremen para dicha presentación, así como para no dejar que nadie tomara más café y té que ella en medio de la expectativa general que reinaba en el salón.

Seguidamente, luego de una corta pausa para la demostración y degustación de los distintos cartuchos de cafeína que como reproductor de música había que introducir en la máquina para que funcionara, llegó el turno de Helena Martínez Braun, una simpática y diminuta señora quien quizás por ser mitad alemana, manejaba un inglés decente y una chispa que más bien pienso que provenía de su mitad madrileña.

Con poca rigidez y con una campechana risita “ejé, ejé” entre cada finalización de una idea, expuso sus puntos en forma de lectura directa de sus láminas de “Power Point”, siendo sólo interrumpida por la otra alemana de las dos y media que estaban presentes: Elisa Kohl, quién tras no tener otro activo papel participativo, no pasó de preguntar repetidas veces si alguien quería preguntar algo.

“El que quiera chocolate que coja, ejé ejé ejé”. Por tener el puesto que tiene, Helena pudo traer varias cajas de chocolates que forman parte de la amplísima oferta de la monstruosa compañía transnacional para la cual trabaja.
En mi caso, me incliné por los palitos crujientes de chocolate para así acompañar el té verde de la misma marca inglesa que siempre me ha gustado, que no tan casualmente formó parte del conglomerado de productos que configuraron la ambiciosa alianza estratégica para el lanzamiento de la fulana máquina.

-Helena, ¿por qué no hay té negro dentro de la oferta de cartuchos? Pregunté más por mis ganas de tomarlo, que por curiosidad.
-Ejé, ejé... por que estamos en el período de lanzamiento y nos decidimos por el verde para no arriesgar y por cuestiones de target español ejé, ejé, ejé.

Tras una segunda pausa, me di cuenta de que la siguiente presentadora demandaría una mayor atención, quizás por esa disciplina teutona que inevitablemente intentaba suavizar con muecas simpáticas y por que tras haber tomado más café que todos los demás, estaba mas acelerada.

Su discurso, en un perfeccionista inglés de los pasillos de Oxford, fue preciso y técnico, no podría haber sido de otra manera. Con lujo de detalles, se detuvo en los puntos sensibles de los contenidos a exponer, bajo el amparo de una compilación de imágenes hábilmente diseñadas para facilitar visualmente nuestro aprendizaje.
Gran parte de su elocuente simpatía discursiva, respondía a la mañana soleada que la recibió en territorio barcelonés, una latitud que le permitió cubrir su figura aún resistente a la factura de la edad, con un discreto y adecuado vestido blanco, aderezado con un collar de perlas y un escaso maquillaje sobre su bonito rostro de líneas delicadas y proporciones de agraciados ángulos. No obstante, daba curiosidad el hecho de que siempre terminaba sus frases pronunciando la sílaba “na” , al tiempo que confiaba ciegamente en la calidad del producto, hecho que no quise cuestionar, cuando luego de apoderarme de un cartucho de té negro de los que ella trajo de Alemania e insertarlo en la infalible máquina, no salió nada y tuve que tirarlo en la papelera en complicidad con el siguiente presentador, el deficiente representante del servicio técnico para España, quién temerosamente tampoco quiso hacer notar la falla del esperpento electrónico.

Alberto nació en Jaén, tuvo la suerte de que sus padres fueran pobres y emigraran a Zaragoza en busca de un mejor futuro que no encontraron, hecho que despertó la ambición en él quien junto a su hermana re-emigró esta vez a Madrid donde ambos lograron completar una carrera técnica que los mantiene manteniendo a su desvencijada y enviudada madre.
Con sus limitadas luces, Alberto intentó infructuosamente hacer una presentación aceptable, su voluntad mostraba signos de años de perseverancia para el aprendizaje del idioma inglés, no obstante, su vocabulario y pronunciación del idioma anglosajón fracasaban a medida que inconsciente, no paraba de decir ¿Llés? en intervalos de veinte segundos entre audaces neologismos fonéticos e invenciones semánticas.

También respetó la máxima de llevar una mano al bolsillo, sin percatarse de que no sabía que hacer con la otra mientras no señalaba alguna de las incomprensibles proyecciones que su inocente ordenador portátil procesaba.
Tras disculparse un par de veces por haber repetido también dos veces dos de los elementos de la lista proyectada, se vio interrumpido por la milagrosa intervención de un sujeto regordete que aunque elegante, sucumbía ante la idiosincrasia porcina propia de él y sus compatriotas: no por descuido sino por costumbre, olvidó cortar sus pelos de la nariz hasta tal punto que se confundían con los cañones de su bigote.

Con semejante estampa nasal hizo su única acotación en un período de cuatro horas que permaneció sentado con miedo a hacer alguna acotación: “esos detalles técnicos no los manejamos en el departamento técnico”

Lejos de asquearme por semejante insurrección de mediocridad ibérica, hacía rato ya que saboreaba con la vista la mirada miope y perspicaz de una muchacha de linda silueta, rellena de talle, no muy alta y encantadora, quien con la puntual seguridad de haber llegado más de media hora antes de su turno frente a nosotros, también hacía lo propio con la mía.
No fueron sus cursos en Harvard, tampoco su grado en la Sorbona ni sus prácticas en aquel instituto alemán de tecnología: Elsa Ledois no sólo nació en una dorada cuna de profesión y creció entre olores privados; ni se fue a Princeton a aprender un idioma que su abuela aún le reprocha, tampoco vino a hacer una purificante y adorablemente sistemática mejora del sabor medroso y pusilánime que nos dejó Alberto, ni a demostrar con los gestos de sus manos delicadas y elocuentes las potencialidades de la página web que vino a presentar con su exquisito inglés galo, tampoco vino a oler delicioso, ni mucho menos esconder la piel de sus inmaculados pliegues con su sencillo pero esplendoroso atuendo de falda, suetercito y blusa recién comprado en las rebajas de las Galerías Lafayette de su natal París, ni a esconder sus pequeños pies dentro de sus correctos zapatos de bailarina corporativa, ni a achinar sonriente sus ojos juguetones inteligentes tras los cristales de su montura Chanel, ni a despuntar sus mejillas color sonrosado post-verano, ni a desplegar la justa y maravillosa elección de su conjunto collar-anillito-reloj mientras en plena presentación jugaba preciosa con la posición de su pulsera sobre las suaves líneas que demarcaban la articulación de su muñeca izquierda, ni vino a afrancesar el aire con su miel: vino con su producto a hacerme despreciar su empresa, a hacerme imaginarla dominada, ajena a su estrato transnacional, sin su atuendo costoso, desnuda y gimiente: sabiendo que el deseo la lleva a su primitivismo natal: “!Oui, oui, plus fort, plus fort!”. Vino a detener, provocadora e intencionalmente, en medio de su capacitada y competitiva injuria, sus ojos en los míos: vino a trabajar, y si se quiere, a volverme loco.

miércoles, agosto 05, 2009

Breves Consulares

BUENOS DIAS, SOY MARROQUI CON RESIDENCIA LEGAL EN ESPAÑA,DESEO SABER SI NECICITO EL VISADO PARA VISITAR LONDRES CON MI MUJER(ROMANA)? GRACIAS POR ATENDERME SALUDOS CORDIALES

ESTIMADO CONSOL . NECESSITO SABER SI PARA ENTRAR A LONDERS NECSITO VISADO SOY LIBANES RESIDENTE EN ESPANA .QUISIERA RECIBIR UNA RESPUSTA POR FAVOR .GRACIA

Good Morning Sir, I am a Cameronian married to a spanish, with a ¨comunitario¨ regime, what to do to get a visitor visa to london.

soy boliviano estoy casado con una española tengo tarjeta de comunitario que debo hacer para poder viajar a inglaterra donde me esta esperando un trabajo

quisiera saber que tengo que hacer para invitar a un niño modavo a pasar unos dias en españa concretamente en Santander

Soy rusa con residencia en España permanente hasta 2018 regimen comunitario quisieria saber si para entrar a Londres, a Gran Bretaña necesito visado. Gracias

hola soy marroqui ,me gustria saber ke ducomentos nesecito para entrar a inglatera ,estoy casada con español .gracias

Hi, I'm from Brazil, but I'm living and studying in Spain. In the next month I'm going to England for a couple of weeks. Is necessary visa? Thanks. Best regards,

soy española vivo en londres y mi marido en españa, el es senegales pero tiene residencia comunitaria al estar casado con migo, le gustaria estudiar en inglaterra,es posible? que tenemos que hacer?

soy espanola, vivo en escocia, mi hijo quiere venir a estudiar aqui, tiene 12 anos y tarjeta de residencia espanola, puede viajar a escocia con la tarjeta de residente? pasaporte mexicano

Estimado consul necesito saber que tipo de documentacion me hace falta para viajar al Reino Unido.Soy de Panama y con recidensia en España si es tan amable espero respuesta muchas grasia

dear.sir, i want to now that i have res.larga duracion 13 years en barcelona .i herd about long rang resident permit. that we can enter in roailkingdom without visa.and worke there with this permit.

Estimado consol Necessito saber que tipo de documentación hace falta para viajar al Reino Unido (Londres). Quisiera recibir una respuesta inmediata por favor. Soy Boliviano Gracias

hla soy guineana, necesito una beca para estudiar ingles en Inglaterra, necesito conocer los requisitos

hola mi abuelo era ingles y quiero saber si puedo sacar la nacionalida inglesa

señor consul. soy domncano con residencia comunitaria en españa y quiero visitar londres quiero saber si nesecito visa o que devo hacer grasias angel catillo

necesito me ayuden a conseguir mi ciudadania inglesa ,,,ya que mi abuelos paternos son de hong kong ,,,y ellos vivieron alli cuando era colonia inglesa ,, mi nombre es angel eng ,nacido en cuba

we are a desesperated couple,we rent a house in wembley and yesterday we knew that to entry in uk with dog he need a exam that during 6 mounth....he can not make this exam in uk???....please help us

Una ciudadana china ilegal en el territorio de Sgengen, ¿puede viajar a pekin desde Madrid, haciendo una escala de tránsito en Londres?. No hay vuelos directos Madrid-Pekin.

sir, I would like to ask you if I can work in England with a spanish residence and work ID.I get an ofert of work in England and need to know what is required? with all my respect.

hola soy me encantaria ir de vacaciones a inglaterra tengo residencia y trabajo en españa, soy colombiana, a ver que necesito si llevo visado gracias de antemano

HOLA MI NOMBRE ES JUAN DIEGO MUSSO, SOY ITALIANO, QUISIERA SABER SI CON ESA DOCUMENTACION, PUEDO ESTUDIAR INGLES Y TRABAJAR EN LONDRES?

hola soy wistong quiero vivir en londres y tener una familia agradable

hOLA SOY PERUANA Y VIVO EN PERU.MI NOVIA VIVE EN INGLATERRA Y ES ESPANOLA.QUISIERA SABER Q TENGO QUE HACER PARA IR A CASARME ALLA Y VIVIR EN EL REINO UNIDO.

HOLA MI NOMBRE ES LEONARSI SOY DOMINICANO Y ME GUSTARIA SAVER CUALES SON LO REQUISITO PARA YO VIAJAR ACIA PALMA DE MALLORCA España

hola somos una pareja de peruanos casados queremos viajar alondres de luna de miel somosresidentes en españa necesitamos visa ,queremos saber que tramites y en donde.gracias

hola soy venezolano y resido en españa pero quisiera ir a inglaterra por dos meses o tres para aprender y perfecionar mi ingles queria saber que requisitos tengo que llenar para poder realizarlo

Hola! Soy francesa (22 años), trabajo en Barcelona.Quiero ir a Inglaterra para trabajar y mejorar mi inglés. Necesito información para buscar trabajo ý cursos de inglés alli. Gracias por su ayuda

Hablo inglés y estoy especializada en trabajos del hogar:Soy catalana. Si vienes de Inglaterra a mi país y necesitas de mi labor para el cuidado de tu familia llamame

hola soy brasiñero com residencia comunitaria en españa , para irme a inglaterra a trabajar es valido , que tengo que hacer

Me dicen que gano un premio de la Loteria de UK porque mi mail fue seleccionado. Para gastos de envio y seguro debo abonar a traves de Western Union una cantidad . Eso es posible? Carlos

estaria interesado en ir a vivir a su pais ya que me encanta la naturaleza y como viven en armonia . para mi seria un placer podre contactar con ustedes para averiguar como podria hacerlo realidad

Hola soy venezolana con 17 años y dominio perfecto del idioma ingles quisiera poder estudiar en la universidad y trabajar con el ingles y español.

Hola soy licenciada en Ciencias Juridicas, Soy Salvadoreña y deseo obtener una beca para una maestria o doctorado, quiero seguir superandome,

que dios los bendiga soy salvadoreña abogada de mi pais, tengo 25 años y quiero saber qurequisitosllenar para poder trabajar en dicho pais

hola soy español tengo 29 años soy correcto y afable me encanta conducir y me encantaria conducir un trailer australiano tengo 3 años de experiencia

Necesito ubicar a Graciela Craia, Sabina Corona, y juliana corona Comentado por Ester Fabiani Fecha: 16/12/2007 ES MI COMADRE, por favor avisenle. Gracias

Soy Uruguayo con ciudadania Italiana y quisiera vivir en Australia, que requisitos necesito cumplir.

hola mi nombre es sandra vivo en el salvador soy madre soltera y tengo a cargo tambien a mi madre quisiera emigrar a australia ya que aqui hay escases de empleo

Hola,me gustaría saber que documentación debo presentar y que requisitos debo cumplir para ir a Australia como Tatuador,hablo Alemán,Español e Inglés.Nacionalidad Venezolana.

Somos una familia joven peruana mi esposo de 34,Yo 30 y mi hijo 3 y queremos hacer una vida en su pais, somos personas responsables , trabajadoras y con valores

HOLA SOY DOMINICANA Y MI NOVIO ES ESPAñOL COMO EL PUEDES HACER PARA SOLICITARME UN CONTRATO DE TRABAJO COMO ESTILISTA EN BELLEZA K SOY EN ADACTASIONES DE PELOS

hola me gustaria saver como puedo conseguir visa de paseo quiero ir a conocer nueva york bueno por favor ayudame el embajado

Hola, soy venezolana residente en España, con NIE (permiso de residencia y trabajo), quisiera saber que requistos necesitaría para visitar París, gracias por su colaboración.

HOLA MI BISABUELA ERA FRANCESA YO PUEDO OPTAR POR LA CIUDADANIA FRANCESA TENGO PERMISO PERMANENTE EN ESPAÑA PARA TRABAJAR EN FRANCIA.QUE REQUISITOS NECESITO ? GRACIAS

lunes, agosto 03, 2009

Suecas y otras líneas

Al llegar a la estación de Sants, luego de una tarde de playa poco constituida por sutilezas del detalle: mi acompañante, una bailarina portuguesa que lucha entre la gracia y la tosquedad; el billete no lograba traspasar la maquina que me permitiría recorrer el ajetreado corredor, recuperar mi desgastada bicicleta y pedalear a la ducha.
El helado de Café brasilero, minutos antes de leer el aviso escrito a mano: “validar el billete en destino”, había sido lo mejor de la tarde, tanto más que mi disposición ética para preguntar al empleado de la estación cómo podría salir con mi inútil billete sin validar.

El desvencijado mozo, sucumbía ante el asecho precioso de tres magníficos soles, piel y cabellera dorada, dientes perfectamente blancos y esa bobería esbelta y natural que con tan sólo preguntar una dirección, devastó el sosiego de Arístides Goblan, quien tuvo que pensar en por qué ignoraba las clases de Mrs Sutton, en la ahora demolida escuela de su natal Granollers.

No hubo forma ni manera: las más alta de las tres resolvió la situación, unos cuantos metros de distancia, otro anglo parlante mejor informado, outsourcing efímero. Arístides, voluntarioso, seducido y fracasado: ¡Sorri guapas!
Por lo pronto me colaba por una puerta abierta, sin validar el billete, sin riesgo de aprehensión por parte del embelesado informador, sin pesadez moral: ¿para qué haber intercedido en nombre de lo correcto? Interrumpir el goce del apaleado trabajador frente al hermoso apremio en que estaba, babeando una felicidad con minutos de caducidad.

Una ducha rápida, convencional, justo jabón y pizza para flojos en el horno adyacente a la embotada papelera, coronada con la inmunda templanza del billete sin validar. Unos pocos centímetros más abajo, apacible basura producto de mi definitiva decisión matutina de limpiar aquel armario, un vencido contrato laboral olvidado unos meses atrás. Malin Susanne Anita Samuelsson, lo había firmado para patrocinarse, entre otras cosas, sus brinquitos a ritmo de Nasty Mondays casi cada madrugada de martes. Con la misma mueca grácil de su cara de pellizco, la ingenuidad sugerente de su pijama-camiseta negra XL que apenas cubría sus muslos y su pausita en la cintura para apagar la luz de la cocina, bailaba y tarareaba a ritmo de Depeche Mode y otros “indis”. Una noche sucia de lunes en la que perdí, observé que sus brazos largos y acolchonados apuntaban al cielo-techo del Apolo Club, sus labios dejaban leer el estribillo “I just can’t get enough”. Al irme a casa derrotado, pensando en dormirme antes de oírla llegar me decía a mi mismo: “Yo tampoco Malin”.