viernes, mayo 16, 2008

El último de los días oscuros

Fueron días tristes y felices. Un invierno moderado, un gris regular y hasta agradable a veces. Las clientas llegaban con regularidad, asustadas y curiosas, una sesión fotográfica, masturbación de vanidad o comprobación de fealdad subjetiva claro está.
Las ventas iban bien, la ambición comenzaba a seducirnos. La tenue lámpara de luz amarillenta resguardaba la recepción dando un matíz poco convincente, aún así, resolvían las revistas de moda y sus temporadas pasadas, tendencias demodé que entretenían la espera de un trabajo de calle o un book fotográfico.
Me tocó abrir la puerta, una entrevista para el puesto de recepcionista telefónica la hizo venir al estudio. Una flor, una luz afrancesada, plena, radiante, espléndida, graciosa y gestual. Se convrtió en el astro rey de aquel mundo de cuatro paredes: una voz, un acento sureño, un acertivo discurso, un escote por qué no, una energía. Una Avellaneda como la de aquella tregua del genio de Montevideo.
Miradas descaradas, simulando un desdén asimilaba su desprecio. Un libro, un amigo, un prólogo, una dedicatoria. Principita de la sierra cordovesa, praliné gaucho-húngaro en pleno abismo de concreto mediterráneo.
Indiferente de los dientes para afuera, la saludaba cada día. Temblor interno, derretido, como fachadas Gaudianas. Se acercaba el final, no hay marketing, no hay ventas, no hay trabajo. Se despide de lejos. Atraviesa la puerta hacia fuera. Salió el sol.

lunes, marzo 17, 2008

Suficiente

Se inauguraba la primavera, 23 grados de temperatura y apacible brisa de mar. Al caer el sol, llegó el momento de aderezar el domingo con una visita museística. Nada impresionante: Sala 1, en montaje. Sala 2, una sosa muestra interactiva conmemorando el centenario de un auditorio. Sala 3, Chaplin en video, en fotos, en afiches y en postales.
Sala 4, aturdido por la mudez del personaje del bastón y el bigotillo, me adormezco en una exposición de objetos de la antigua civilización Etrusca: utensilios, columnas, figuras y cualquier insípido etcétera itálico.
Sala 5, pequeña compilación de garabatos optimistas y graciosos. Mediateca, cerrada por ser domingo. Tiendita del museo, postales, libros de arte, de arquitectura y de diseño, papelería, regalos de culto, discos y franelas con nombres de artistas.
A medio párrafo de una contraportada de las conversaciones con estudiantes de Toyo Ito, me deslastro del conceptualismo del arquitecto nipón. Una cabellera negra lacia y brillante, bien cuidada y cortada, acaudaladamente adornada con ganchitos, se asomó al final del pasillo.
Vestía acorde a las tendencias actuales, mucho gris y zapatitos de goma básicos. Cambié de anaquel, su interés por el librito de muñequitos diseñados se traducía en sublimes gestos labiales.
Nos miramos y atinó a mi deseo. Pretendió con éxito aproximarse para dejarme conocer su olor. Olía a lo que me imaginaba: a educación privada, a perfume dulce, a piel suave, a limpio, a comodidad, a exuberancia, a clase. Plaza España, a casa. Suficiente.

sábado, enero 19, 2008

Micro-historia sin título

¡Joder! Así reaccionó ella verbalmente al enterarse. Ursula vivía en un piso u apartamento subsidiado por el gobierno. En una jugada política extrema, el ayuntamiento, el dueño del edificio y la comunidad de Tarragona, decidieron vender el inmueble a una compañía constructora extranjera.
Sola y a sus 81 años de edad, Ursula lograba subsistir con una pensión que apenas roza los 400 Euros. El plazo de desalojo tenía una duración de seis meses. A mitad de ese período, Ursula fue internada en un hospital cercano por complicaciones cardíacas. Al cabo de dos semanas, unos punks invadieron su antiguo espacio hasta que fueron desalojados por la Guardia Urbana.
Tres años después, el edificio de oficinas recién construido fue comprado por el Ayuntamiento para convertirlo en geriátrico.

lunes, diciembre 24, 2007

Cuentos de Alquiler

Hola Gente!! Tenemos una habitacion libre en piso de 4 habitaciones, somos 3: Ale(yo), Sergio y Loli y buscamos nuestro 4 t@ compañero de piso, el piso lo acabamos de alquilar, asique estara disponible a partir del 15 de diciembre de 2007, la habitacion esta muy bien, es exterior y es bastante amplia. El piso esta a 2 calles del metro (Bac Roda L2) y pasan varios buses. Pedimos 450 euros con gastos, el mes de diciembre seria solo la mitad. Les dejo mi telefono 697639146, si no puedo atender dejen mensaje que yo los llamo o escribanme a la direccion de e-mail.
Suerte!!!

No tardó en llegar la primera llamada. Luís Felipe es un chico Colombiano educado y servil, como muchos de sus compatriotas. La cita tomó unas 14 horas en concretarse, así que los anfitriones tuvieron tiempo de preparar sus caras y sus lados amables.
La homosexualidad de Sergio compaginó con los dotes caribeños de Luís Felipe, Ale fuma mucho y su aliento le da asco a Loli, aunque ella lo disimula con sonrisas forzadas a primera hora de la mañana, su único momento de coincidencia con él en las áreas comunes del piso.
Ambos estuvieron de acuerdo con Sergio para acoger a Luís Felipe, pero este declinó su interés. No podría comer en aquella mesa llena de migajas de bocadillo duro y cenizas de hace tres meses.
Para el 14 de Diciembre, la habitación fue alquilada. Un catalán de provincia desesperado por modernizarse, llegaba al umbral de una etapa horriblemente dura. Descubrió su alergia a la butifarra, el manjar predilecto y responsable de los altos niveles de colesterol en la sangre de Ale y de Loli.

HOLA GENTE!!!QUE TAL? SOMOS DOS CHICAS Y UN CHICO, TENEMOS 29 Y 30 AÑOS,BUSCAMOS NUEVO COMPAÑERO/A DE PISO. NOS GUSTA EL ORDEN Y LA LIMPIEZA( PERO SIN SER MANIÀTICOS EH???,..JEJE). TENEMOS UNA TERRACITA EN LA CUAL PODRÉIS DEJAR LA BICI SI LA TENÉIS, ES UN PISO TRAQUILETE!!
TODOS TRABAJAMOS ASI QUE, ES UN PISO TRANKILO Y ACOGEDOR.
ES UN HABITACIÓN INDIVIDUAL QUE ESTÁ SUPER BIEN, ES AMPLIA CAMAY ESPACIO PARA MUCHO MAS!!!
SON 310 € +GASTOS (AGUA, LUZ, GAS E INTERNET) + FIANZA 420€
ADEMAS TENEIS A 5 MIN DEL PISO LOS METROS DE L3 POBLE SEC, Y L2 SANT ANTONI. ESTAMOS 5 MIN DE PLAZA CATALUNYA, RAMBLAS…Y ADEMAS ALREDEDOR DEL PISO TENEMOS TODOS LOS SUPERMERCADOS, TIENDAS DE TODO 1€…ETC…ESTÀ GENIAL LA ZONA!!!!
SOY OLGA!!NOS VEMOS!!!!MANDARME UN MAIL Y NOS PONEMOS EN CONTACTO
GRAAAAAAAAACIAS!!!

Françoise tenía dos semanas en Barcelona luego de haber dejado aquel suburbio parisino. Estaba harta de luchar en la calle contra el gobierno francés para reivindicar los derechos laborales de su padre, un conductor de autobús de una línea suburbana.
Fue la decimocuarta entrevistada por Olga, quien además de tener el contrato del piso, tomaba las decisiones importantes. Sus otros dos compañeros, sólo se remitían a pagar el alquiler y los gastos con puntualidad y a decir hola y adiós por huraña educación.
Tampoco Françoise pudo contrarrestar la soledad de Olga. Un chico argentino desordenado, cautivó su atención en cuestión de doce días y fulminó la estricta organización y limpieza del piso.
Al cabo de tres meses de discusiones intensas con su subarrendataria, Françoise volvió a París. Olga alquiló nuevamente la habitación a una lesbiana brasilera poco ordenada, pero gentil. Siempre traía a casa un utensilio innecesario, de esos que valen un euro.

Hola a todos!
Somos una chica y dos chicos, fumadores, de diversas nacionalidades, somos tranquilos y buena gente.
Alquilamos una habitación individual grande en piso grande, con todo lo necesario.
Ventana interior, armaaario empotrado, dos baños, grandioso salón, televisión, teléfono fijo, sofás ortopédicos, iluminación nocturna, lavadero con lavadora, plancha, gran nevera, bañera y balcón con muy bonitas vistas.
Buscamos un Compañer@ al que le guste compartir parte de su tiempo en la convivencia y el buen rollo
Estará libre a partir del 1 Enero, pero necesitamos alquilarla antes del día 20 de diciembre.
Alquiler de 300€, Gastos no incluidos. Unos 30€/mes de media más o menos. (depende de las facturas que lleguen cada mes).
Fianza primer mes.

Era inútil. Conseguir que Javi contestara el teléfono era imposible. Entre los porros, la masturbación y los juegos de video, su teléfono móvil era tan prescindible como la afeitadora.
Hans intentó llamar a Andrea. Su crianza en aquel pueblecito nórdico lo hizo un chico tímido y poco malicioso como para intentar primero contactar a la chica. Las cálidas temperaturas mediterráneas lo habían traído a Barcelona, así como las ganas de aprender español más allá de las clases de aquella inmigrante uruguaya en tierras danesas.
“Sho shamo por habitación” fue lo que pudo decir a Andrea, cuyo inglés era proporcional al castellano de su bisabuela enterrada en Girona.
El primero de Enero a las siete de la mañana sonó el timbre del piso. Hans cumplía con diligencia escandinava el trato, luego de pasar la noche de año nuevo durmiendo apaciblemente en un cuarto de hotel.
El otro chico estaba con su familia en Lipari. Javi dormía una borrachera como cualquier otra con el canal porno a todo volumen. Andrea aun fornicaba con dos chicos a la vez a ocho estaciones de Metro de distancia.
Hans comprendió que calor y negligencia van de la mano en tierras meridionales. En primavera dejó la habitación para irse al frío con Yolanda, una dominicana que se convirtió en la mejor calefacción de su vida.

domingo, diciembre 09, 2007

Media Hora

Perdió su trabajo. Su patrón no le perdonó el llegar media hora tarde la mañana de aquel lunes de diciembre, día en que Yacson se reincorporaba a la lucidez luego de pasar todo el fin de semana jugando dominó, tomando cerveza y viendo juegos de béisbol.
Unos asaltantes le quitaron su reloj y su teléfono móvil cuando regresaba a casa la noche del sábado, por lo que el cambio de hora anunciado por el gobierno y la noticia de su despido le llegaron media hora antes.
Susana trabaja en una empresa de telecomunicaciones. Con mucho esfuerzo y disciplina ahorrista, logró juntar el dinero suficiente para pagar la inicial de un carro bonito y compacto.
Tres meses habían transcurrido desde que por fin recibió el automóvil por parte de la agencia. Yacson, tenía ya dos meses trabajando de vigilante en la urbanización de Susana. Todas las mañanas le daba los buenos días con una sonrisa trasnochada y amable, a la que ella respondía con otra sonrisa forzada por el stress de pensar en la cola que se venía formando en la autopista media hora después desde hacía aproximadamente doce semanas.
Susana venía notando que su cuerpo volvía a contornearse tomando una silueta provocativa según decía su novio. Una tarde se preguntó por qué el muchacho que le vendía el Cocosette y los tostoncitos en la cola de regreso a casa no apareció mas.
Humberto, decidió trabajar hasta las cinco y media y no hasta las siete desde aquel lunes. Decía que ahora se levantaba más tarde y por ende, el sol le daba en la cara por más horas que antes, por lo que se sentía cansado al final de la tarde.
Diógenes siempre se ha sentido vanguardista. Especialmente desde que volvió de aquel viaje a Londres donde todo le parecía tan familiar y parecido a el. Tal era su anglofilia, que su reloj daba la hora meridiana londinense, por lo que estaba habituado a hacer el cálculo para saber la hora de Caracas.
La cita con el tutor de la tesis era a las cuatro y media, es decir, a las doce y media en el reloj de Diógenes. Su agilidad mental para hacer la conversión horaria le dio la confianza como para tomar en cuenta el retrazo de media hora que suponía aquella “ridiculez del presidente” como el decía.
Llegó puntual a las doce según su reloj. El tutor cansado de esperar, declinó su interés por la tesis de Diógenes a causa del embarque. No usaba reloj desde que el calendario Maya lo deslumbró por la subjetividad cronológica, además, su romanticismo por el Alma Mater le hacía confiar su tiempo y sus citas al reloj de la universidad, que tenía media hora de adelanto hace tres meses.

martes, diciembre 04, 2007

¿Si no?

Estudiantes, y sólo estudiantes pueden jamaquear sistemas políticos, al menos en Francia. En Venezuela, los verdaderos cambios vienen lamentablemente desde el cuartel, historia en redondo diría la sabia Ursula en Macondo.
"no tenemos madurez política para el socialismo" dice reflexivo Hugo Rafael. Tampoco hay madurez cívica, ciudadana ni mucho menos ideológica.
El socialismo es un estado mental, un sentido común, no un libreto redactado en Moscú o en la Habana, ni una pintura ecuestre de un héroe independentista de hace 200 años.
Dicho estado mental, parte del individuo y se vuelve colectivo como resultado de una suma de comportamientos autónomos, basados en el respeto a la individualidad y al espacio del otro.
La madurez política no se consigue a gritos, ni a tiros ni a revoluciones, eso es en Francia o Inglaterra, donde inventan armas y las usan para matar y construir sociedades.
La historia, por su parte, no consigue dar pie a modelos ideológicos que puedan ser sembrados o transplantados en la sociedad venezolana, por debilidades estructurales reales y por contar con una identidad aún en construcción.
Esa identidad, construida individualmente, permitiría la liberación total del sujeto de cualquier intensión personalista de implantación de valores, credos o fantasías ideológicas paradisíacas.
Aquel intento marxista de bajar el cielo a la tierra por obra y gracia del manejo discapacitado de los medios de producción, ha servido para consolidar indirectamente clases medias, pero eso es en Europa.
Desdeñar desde el sur, políticas, conquistas, masacres, colonialismos y cualquier figura histórica para sostener una resistencia y una lucha, significa renunciar a la lucha. Si la debilidad y la fuerza son la esencia de la historia de los dominantes y dominados. ¿Por qué los débiles siguen diciendo que son débiles por culpa de los dominantes? Poner el dedo en la llaga de la debilidad, debilita más y da más fuerza a la Historia, algo que no es más que un cuento viejo. ¿ Para qué entonces darle fuerza a un cuento viejo? ¿Para qué leer el periódico de ayer? ¿Por que no olvidar la Historia y escribir las líneas del futuro desde el sur? O eso es sólo en Alemania o Suecia. ¡Verdad Jector!

viernes, octubre 05, 2007

Porterias: una mirada al chisme vecinal

Me dirigía a casa de una amiga. Como cualquier persona normal, me detuve en el portal a tocar el intercomunicador. Para mi extrañada impresión, sentí la mirada pesada de una mujer fea, divorciada por regla laboral, curiosa hasta la tumba de su bisabuela e indiscreta.
Era la encargada de la portería. Su trabajo: saber quien viene, quien se va, quien fue, quien era, quien dijo, quien estuvo, quien sabe, quien llegó, quien se mudó, quien es, quien era, quien soy.
Un signo de decadencia laboral, oportunidades para mujeres desdichadas, hambrientas de darle sentido a sus vidas, a costa de la intimidad de otros. Su indiscreción remueve los tuétanos del más taciturno individuo. Una cuestión de seguridad quizá, un barrio semi-burgués, el terror de las noticias, amas de casa ociosas, principios de una jubilación aburrida y reposo médico.
La mujer miraba y remiraba, incluso hacía comentarios a un hombre que le hacía compañía en su vigilia diurna. Mi amiga no estaba en casa, fue lo mejor que pudo pasar.
No quisiera caer en la verborrea chismosa de esta miserable cristiana, en su indigna labor inquisitiva, ni mucho menos en su faena impaciente.
Artimañas del sistema social, mejor que esta doña chismee antes de enviarla al paro. Algunas hacen crucigramas y limpieza, como la gentil Silvia, encargada de la portería del inmueble donde resido. Intenta pulir su dignidad y lo hace bien, lee mucho, saluda y se despide amablemente.
Toma sus vacaciones y es sustituida por una señora de origen asiático, descarada en su mirada curiosa, aunque simpática a cuenta gotas. Parece tomar en serio su trabajo, hasta preguntas hace cuando lo considera necesario.
La figura de la portería y su impacto socio-vecinal implica la creación de una asociación o sindicato: el SIMUEP, Sindicato de Mujeres Empleadas de Portería. Silvia sería la presidenta si el mundo fuera verdaderamente justo.
Intentaré visitar a mi amiga en horas de la noche, para ahorrarme ese sinsabor cotidiano de ser observado por esta señora y su pecaminosa manera de ganarse el pan.

La " mani de la poli " y el culto al insumo surrealista

Los gendarmes reaccionaron con poca voluntad, la chica rusa ya había sido agredida y la dignidad policial sólo subsistía en panfletos poco atractivos.
Luego de la escueta manifestación de la policía, los efectivos que velaban por la seguridad de sus colegas volvieron sus espaldas, nuevamente, para garantizar la quietud y el pacifismo durante otra protesta.
Esta vez, un no muy numeroso grupo de gente, en su mayoría inmigrantes, activistas y turistas socialmente sensibles, pregonaban consignas reivindicativas y pedían justicia por el asesinato de un inmigrante nigeriano.
Agresores y agredidos tomaban la calle en defensa de sus intereses, mientras el resto de la gente observaba con curiosidad turística e estupefacción ciudadana. Las cámaras de los medios de comunicación se entremezclaban con las de los particulares, todos al unísono buscando una imagen para si.
“La mani de la poli,” dijo un chico barbudo con peinado descuidado, de esos que usan camisetas de películas de Stanley Kubrick y piensan que son desiguales. En su intento de sofisticar su lengua materna para sentirse modernista, se escucha mas medieval que el grosor de sus tobillos peludos talla jamón. Otro sonso representante de una juventud de sangre rural y semi-arabesca, que rinde culto al insumo, un culto inculto e ingenuo.
“Surrealista ¿No?” , balbuceó esta vez un hombre poco mayor de treinta años, refiriéndose al grupo de inmigrados que demandaban derechos civiles. Vestía como un adolescente fanático del rock; su compañera, bien entrada en kilos, no podía disimular su herencia ibérica, ni en su cintura, ni en sus muslos y tobillos, ni mucho menos en su respuesta: “Si tio, surrealista.”
Hijos de generaciones provincianas de trabajadores del campo, semi-integrados a la modernidad y a la ciudad, zopencos urbanos pretenciosos de oficio. Con acento macarro y axilas hediondas, visten modernismo, piensan medievalismo y viven surrealismo.